¿Qué pasa en la oposición?
Héctor
Agüero
Para
acatar el mandato constitucional legítimo y pacífico de
realizar elecciones legislativas en este año 2015, toca nuevamente al
movimiento revolucionario medir sus fuerzas ante un adversario golpeado pero,
aún con poderosos recursos a pesar del hecho que su aliado principal y financista los dejó,
momentáneamente, a mitad de camino, sin darles ninguna explicación. Es entonces
importante abrir un debate sobre este punto. Cruce de ideas que explore el
rediseño estratégico apropiado y que, a su vez conduzca a la aplicación de la
estrategia adecuada a implementarse en estos meses que transcurren.
Para
una mejor comprensión del tema, es
importante distinguir en el abanico opositor los factores que la componen y los
intereses que representan. En primer lugar, están los micro partidos que conforman la MUD y otras fuerzas que giran en
su entorno. Estas estructuras van desde los tradicionales AD-Copei, pasando por
Primero Justicia, Voluntad Popular, hasta los otrora radicales de Causa R. Como
presencias satelitales señalamos los grupúsculos de fascismo puro, como Javu y
también la tendencia dura (como les gusta llamarse), de las seguidoras y
seguidores de la señora Machado, que encarnan el fanatismo y la fobia contra
todo lo popular. No huelen a azufre pero, si tienen un tufillo similar a los propósitos que dieron vida a la siniestra
División Azul del III Reich, con algo del oportunismo franquista del Opus Dei.
Esta cofradía tiene su caldo de cultivo
permanente en los estratos de clase media, que pululan tanto en Caracas como en
Miami y, oh paradoja, intentan representar la supremacía blanca en un país de
mestizaje arraigado.
En
segundo lugar, encontramos las fuentes de financiamiento que mueven los grupos
arriba descritos. Son contribuyentes puntuales los banqueros tradicionales,
algunos de los cuales incursionaron en el activismo político sin éxito alguno
pero, si en detrimento del patrimonio de la cartera clientelar, como es el caso
de los dueños del Banco Venezolano de Crédito. También figuran la burguesía
importadora, los empresarios de grandes y medianos capitales que forjaron sus
empresas y fortunas personales al amparo de los créditos públicos durante el
siglo XX y que, hoy se rasgan las vestiduras cacareando acerca del
intervencionismo estatal. En el plano foráneo aparecen en primer plano, una
docena de organismos que dependen de la administración de Washington, que
juegan a las dádivas con los micro partidos, asignando montos mayores que
favorecen a unas agrupaciones en desmedro de otras, provocando malestar y
recelo. No olvidemos de incluir en este renglón, los aportes financieros de
algunos miembros de la UE donde descolla
el gobierno derechista español de Rajoy.
Viene
en tercer lugar, los soportes logísticos que a lo largo de estos años han
brindado y siguen ofreciendo a la oposición el gobierno norteamericano, la UE,
la complicidad del gobierno holandés con la base militar en Curazao, la
presencia de tropa y asesores estadounidense en Colombia, el rol que juega
Álvaro Uribe, las presiones a Guyana, la presencia de la VII flota en aguas del
Mar Caribe y el cobijo a terroristas.
El
plan denominado La Salida, reencauchaje del fracasado golpe del 11 de abril de
2002, contemplaba una asonada cuartelera a comienzos de este año, abortada por
la vigilancia revolucionaria, significó un traspiés brutal para la ultraderecha
y, un bloqueo a los micro partidos de la Mud que, sin dirección política
quedaron paralizados e inermes al no fijar posición anti golpista. Pero, donde
la oposición radical y moderada, se bloqueó y entró en desbandada fue a raíz de
las amenazas del señor Obama considerándonos su enemigo. En 1902 cuando las
potencias europeas bloquearon los puertos pretendiendo hollar el suelo sagrado
de la Patria, en un gesto de venezolanidad, los opositores del Presidente
Cipriano Castro se solidarizaron con la conducta del gobierno.
Hoy la firme posición del Primer Mandatario
Nicolás Maduro, el respaldo y la solidaridad continental e internacional hacia
Venezuela, los millones de firmas de compatriotas rechazando la injerencia
extranjera, obligaron al gobierno de Estado Unidos a un reacomodo en la Cumbre
de Panamá. La oposición está aislada. La continuación de este cuadro de
resquebrajamiento, dependerá en gran parte de cómo actúen las fuerzas
populares.
Estos
elementos aquí expuestos, son importantes a la hora de sacar conclusiones y
tomar decisiones que fortalezcan y consoliden las conquistas sociales obtenidas
en estos años.
Seguimos
adelante

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