Columna
de Ezequiel Aranguren
@ezearanguren
A construir la nueva Venezuela
A 200 años del Congreso de
Angostura los venezolanos vivimos una de las epopeyas más dramáticas de nuestra
historia republicana. Ha llegado la hora del desenlace final en donde debe
morir lo que tenga que morir, para darle
paso a lo que inexorablemente va a nacer. Y no podía ser de otra manera. La
implosión social, nacida de los propios sectores que el gobierno dice proteger,
ya ha demostrado su fiereza, el pueblo ahíto de tantas mentiras ha venido
tomando conciencia de su situación y optaron, unos, por salir de Venezuela
desesperanzado ante una realidad que le es hostil dejando tras de sí sus sueños
y alegrías, y que hoy pululan por el mundo entero intentando sobrevivir en
otras latitudes más hostiles aún. Pero, otros, la gran mayoría de compatriotas,
optaron por quedarse en suelo patrio y dar la pelea, enfrentar retos de
sobrevivencia, luchar por lo que en justicia le pertenece, empoderarse tomando
de nuevo las riendas de su propio destino.
Decía Simón Bolívar hace 200 años
en el Congreso de Angostura: “Hay sentimientos que no se pueden contener
en el pecho de un amante de la patria; ellos rebosan agitados por su propia
violencia, y a pesar del mismo que los abriga, una fuerza imperiosa los
comunica. Estoy penetrado de la idea de que el Gobierno de Venezuela debe
reformarse; y que aunque muchos ilustres ciudadanos piensen como yo, no todos
tienen el arrojo necesario para profesar públicamente la adopción de nuevos
principios. Esta consideración me insta a tomar la iniciativa en un asunto de
la mayor gravedad, y en que hay sobrada audacia en dar avisos a los consejeros
del pueblo”. Con esas palabras
del libertador, los venezolanos hemos decidido ir más allá, decidimos ir al
fondo, ya que bastantes oportunidades dimos a el gobierno para que se reformase tal como lo
expresa el Padre de la Patria, pero no bastaron consejos, llamados, exhortos,
nada, el gobierno continuó cerrado, mintiendo descaradamente, cada vez más
prepotente, se divorció de ese noble pueblo que en un principio lo llevó a la
cima y ellos le pagaron lanzándolos a los confines del mundo.
Tanta gente se pregunta ¿cómo un
país tan rico ha empobrecido tanto en tan poco tiempo? Año tras año el gobierno
planifica, re-planifica y jamás ha mostrado resultado de sus propios planes.
Año tras año la producción petrolera ha venido en caída libre y el gobierno con su “dirigencia” de los
trabajadores ocultan la realidad de la empresa, pero, sin poder ocultar sus
resultados. Año tras año el Banco Central ha venido callando las cifras reales
de la economía venezolana, pero, sin poder ocultar lo que vivimos día a día ya
que paulatinamente las clases medias fueron desapareciendo, y los pobres
estructurales se convirtieron en mendigos. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué permitimos
que nos trajeran hasta acá? Decía también Bolívar en ese famoso discurso en el
Congreso de Angostura: “Por el engaño se nos ha dominado más que
por la fuerza y por el vicio se nos ha degradado más bien que por superstición.
La esclavitud es hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento
ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la
credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento
político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras
ilusiones”.
La realidad que vio Bolívar para
ese entonces, quedó pequeña ante la que nos ha tocado vivir. Se nos ha dominado
por
el engaño y por la fuerza; por el vicio (narcotráfico),
pero también por superstición (pajaritos dando vuelta a la cabeza,
babalaos, paleros, cofradías); ambición, intrigas, abuso de la credulidad y
la inexperiencia; han adoptado como reales (Socialismo) lo
que son puras ilusiones, en fin, todos los vicios que vio Bolívar en
aquel entonces están repotenciados en la actualidad. La unión cívico-militar
nos trajo engaños (cívico) y dominación (fuerza), invirtiendo valores
(militar-cívico) y destruyendo una profesión tan digna como siempre ha sido la
carrera militar. Quién en su juventud, en aquellos tiempos cuando pensábamos en
un mañana, no deseó seguir la carrera
militar con el único sueño de formar parte del ejército de libertadores. Hoy
día ante la destrucción del tejido social que también abarca al estamento
militar, se plantea la necesidad de su reconstrucción y es quizá el trabajo más
difícil que tengamos por delante ya el Gobierno-PSUV se encargaron de destruir
la mentalidad del trabajo creador por el regalo de dádivas propias del
populismo absolutista que lejos de incentivar al pueblo para que trabaje, a
punta de bonos, regalos, chambas, etc., los incentivó a la vagancia,
destruyendo así su espíritu de esfuerzo para vivir dignamente.
En suma, razones para salir del
gobierno actual son más que suficientes incluyendo no sólo las que damos los
sobrevivientes si no que hasta el propio libertador Simón Bolívar, a juzgar por
su legado, ya se hubiese puesto al frente del campo de batalla, el mismo donde
hoy se ubican, con justa razón el 90 % de los venezolanos dando demostraciones
de fuerza incontenible desde el 23 de Enero y dispuesto a permanecer en la
calle hasta lograr los objetivos trazados que no es otro que el de prepararnos para traer la democracia de
vuelta mediante elecciones libres y soberanas. En esa política me inscribo y
respaldo sin medias tintas ya que es demasiado el daño que le han hecho a
Venezuela a tal punto que ya no se puede hablar de reconstruirla si no de
CONSTRUIR A LA NUEVA VENEZUELA y esto se
logrará con la participación de todos, con el reconocimiento del Otro. Estamos
cerca, no hay vuelta atrás. El reencuentro con nuestros familiares objeto de la
diáspora, está cerquita. Soy de los que piensa que no va a haber derramamiento
de sangre, ni invasiones, por el contrario los militares venezolanos se
colocarán al lado del pueblo y no contra él, así como también se colocarán al
lado de la historia y no contra ella. Quizá Nicolás Maduro, quien tanto invoca
al Presidente Chávez se recuerde que él ( Chávez) optó por entregarse a los
militares golpistas (2002) antes de que se produjese un derramamiento de sangre
entre venezolanos. Mantenerse en el poder por el poder mismo no es propio del
humanismo socialista. Den paso a las grandes mayorías para CONSTRUIR A LA NUEVA
VENEZUELA.
twitter: @ezearanguren
ezearanguren1@gmail.com

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