El
Monje de Camoruco
Por
Sergio Márquez Parales
Columna
23-1-2019
“Hay fuego en el 23”
Utilizando el título del tema popularizado
por la Sonora Ponceña durante la época de oro de la Salsa, algunos voceros de
la oposición venezolana vaticinan que este sería el día en que los venezolanos
iniciarán acciones de calle sin retorno para lograr que el gobierno venezolano
acceda a una transición.
Desde la Toma de posesión de Juan Guaidó,
sectores de la oposición han intentado que se juramente como presidente interino
de Venezuela; sin embargo, muchos sostienen que podría ser la fecha por demás
histórica del 23-E, cuando el joven dirigente de Voluntad Popular, acepte el
reto.
Sobre el tema del interinato, hay posiciones
divergentes que obstaculizan la posibilidad real de ejecutarlo. Entre ellas destacan, que si bien es cierto que los
Cabildos Abiertos tienen carácter vinculante, los mismos se ha hecho más como
concentraciones políticas, que cómo lo que deben ser; es decir, en los mismos
no se levantan las actas respectivas, ni se recogen las firmas de los
asistentes. De igual manera, diputados del oficialismo insisten en que la AN en
desacato, actúa contra lo dispuesto en el artículo 187 de la CRBV, el cual define
las atribuciones de dicho ente, el cual supuestamente, no establece que dicho
organismo tenga competencia para convocar los cabildos abiertos.
El artículo 233 de la CRBV, ha sido invocado
por la oposición para justificar la presunta juramentación de Guaidó como
presidente interino. Como aporte para el debate, lo transcribiremos textualmente
para ustedes:
“Artículo 233. Serán
faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: la muerte, su
renuncia, la destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de
Justicia, la incapacidad física o mental permanente certificada por una junta
médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la
Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado éste por la Asamblea
Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato.
Cuando se produzca la
falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar
posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreto dentro
de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión
el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la
República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional.
Cuando se produzca la
falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República durante los primeros
cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección
universal y directa dentro de los treinta días consecutivos siguientes.
Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se
encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o
Vicepresidenta Ejecutiva.
En los casos
anteriores, el nuevo Presidente o Presidenta completará el período
constitucional correspondiente.
Si la falta absoluta
se produce durante los últimos dos años del período constitucional, el
Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva asumirá la Presidencia de
la República hasta completar el mismo”.
Lo cierto del caso,
es que nadie puede negar que la oposición venezolana se reencontró en las
calles del país con la esperanza puesta en Guaidó. Todas las concentraciones
realizadas hasta ahora, han contado con una masiva asistencia de Ciudadanos,
por lo que las expectativas por la convocatoria a las actividades planificadas
para el día miércoles 23 de enero, son enormes y hay quienes con toda razón,
ven esta fecha como el inicio de acciones coordinadas tanto a nivel nacional e
internacional, para avanzar hacia un proceso de nuevas elecciones
presidenciales bajo una estricta supervisión internacional y con un nuevo CNE.
Sin embargo, otros
exigen un cambio de gobierno de inmediato; sin faltar quienes quieren que el
presidente de la Asamblea Nacional tome
posesión de inmediato, nombre un gabinete y comience a ejercer el poder
político y administrativo.
Claro está, las
principales dificultades para lograr ese objetivo son: el reconocimiento por
parte de las FANB a Guaidó, cohesión opositora para la toma de decisiones y que
el presidente de la AN, asuma el reto a sabiendas de que “no todo lo que brilla
es oro”. Amanecerá y veremos, por lo pronto seguiremos disfrutando de este
sabroso tema: “hay fuego en el 23”.
Los chismecitos de
Doña Meche
El Golpe Maestro: con este nombre se ha
denominado el plan estratégico para lograr la salida del chavismo del poder. Según
nuestra fuente, se trata de un operativo psicológico desarrollado a través de
las redes sociales y los medios de comunicación para lograr el apoyo necesario
para una eventual intervención armada en Venezuela. Supuestamente en el
documento del Comando Sur titulado ‘Golpe Maestro’, del almirante Kurt W. Tidd,
se enfatiza que para derrocar al Chavismo hay que intensificar la guerra
psicológica que procure la división dentro del Gobierno, en conjunto con
acciones militares, que presuntamente comenzarían en centros urbanos”. ¡Oído al
tambor!
Las batallas perdidas del Gobierno: un reciente estudio
realizado en las principales ciudades del país, destaca que los venezolanos
responsabilizan al gobierno nacional de los siguientes aspectos: 1, la
hiperinflación galopante y sin control; a tal punto, que muchos consideran que
ningún sueldo será suficiente para poder comprar los productos básicos; 2,
incapacidad para combatir la presunta guerra económica; 3, la escasez de
alimentos y medicinas; 4, el deterioro constante de los servicios públicos
(agua, luz, transporte, gas, seguridad y otros) y falta de una política coherente en el tema del
Esequibo. ¡Ojalá se tomen los correctivos necesarios!
La arrechera de Nicolás: en Miraflores fueron
analizadas tres muestras de opinión realizadas a nivel nacional. Las
conclusiones de dichos informes, son realmente dramáticas y alarmantes. Un
pajarito nos confirmó que Nicolás no disimuló para nada su arrechera; pues a
pesar de la gran cantidad de recursos que se han asignado a alcaldías y
gobernaciones, todo parece indicar de que “no se le ve el queso a la tostada”.
Lo cierto del caso, es que con sus contadas excepciones – Carabobo una de
ellas- las gestiones regionales y municipales no cumplen los requerimientos
mínimos de eficiencia y eficacia. ¡Colorín, colorado, este cuento ha terminado!
Hasta nuestra próxima entrega amadísimos fieles.

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