Cuentos del
lejano oeste
Aclarando que cualquier parecido con la realidad del
tiempo actual, es pura coincidencia, traigo para ustedes este relato: “Cuenta
la leyenda que un acaudalado señor feudal supuestamente interpuso sus buenos
oficios en el condado para beneficiar a su hijo. Luego, el hijo favorecido
quizás por inexperiencia o permitiéndose sueños futuros, se cobijó en el regazo de quien se decía, era un
eventual aspirante a cargos superiores. Refranes para resaltar la fábula,
sobran: “Cría cuervos y te sacarán los ojos”; o, “Te vestiste de amarillo para
que no te conocieran”; pero lo que si fue cierto, es que en este cuento del lejano Oeste, al joven
le respondieron con la frase que tituló aquel famoso Western: “Dios perdona,
Yo…no”. Moraleja: “Lo importante no es llegar sino mantenerse”; o, “Tanto nadar
para morir en la orilla”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario