Columna de Pedro Pablo
Fernández.
¿Seguimos postergando la salida?
Me cuento entre los venezolanos que no estamos contentos con el Gobierno y
queremos cambiarlo, pero hay cosas que requieren una maduración.
El que quiere tener un hijo debe procrearlo y luego esperar nueve meses.
Puede quererlo YA, pero si provoca el parto a los cuatro meses, no será parto
sino aborto, y una vez producido tendrá que empezar de nuevo.
La salida de este gobierno requiere de un proceso. La oposición una y otra
vez ha buscado provocar una salida precipitada produciendo abortos. Y una y
otra vez ha tenido que volver a empezar.
Primero fue el paro de 2002. Se dijo que el país no aguantaba un día más y
durante meses los líderes del paro celebraron en TV que el país había quedado
sin gasolina y sin gas y que iba a haber desabastecimiento de alimentos. Lo
decían con júbilo sin darse cuenta de las dificultades que ocasionaban a muchos
sectores de la población que se iban alineando en contra de una oposición que
los agredía sin razón.
Vino el referéndum revocatorio de 2004 y frente a la derrota se cometió el
peor de los pecados: responsabilizar a las máquinas de Smartmatic, a pesar de
que todas las encuestas que manejó la oposición decían claramente que el
Gobierno se había recuperado y que nos ganaría.
Si las elecciones eran fraudulentas no podíamos participar más. Se impuso
la abstención en las parlamentarias de 2005 y le entregamos 100% de la Asamblea
Nacional al oficialismo, y con esta el CNE y el TSJ que tenemos hoy.
Los que con más fuerza llamaron a la abstención y acusaron de
colaboracionista a todo el que se le ocurrió decir lo contrario, terminaron
después siendo candidatos a alcaldes y diputados con el mismo CNE y las mismas
máquinas.
La Salida YA se planteó un mes después de las elecciones municipales en las
que el Gobierno nos sacó más de un millón de votos de ventaja y nadie denunció
fraude. Tras esa elección lo único que vimos fue una competencia estéril entre
Voluntad Popular y Primero Justicia por demostrar quién había ganado más
alcaldes.
La falta de madurez política le ha dado una prórroga indebida e
inconveniente a este gobierno y, mientras no enseriemos las cosas y actuemos
con responsabilidad, seguiremos postergando el cambio indispensable.
Pedro Pablo Fernández

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