COLUMNA DE HECTOR AGÜERO.
Cosas sabidas
Héctor
Agüero
Los preparativos
para la organización del III Congreso del PSUV son un marco propicio
para el debate y para el destino de los cuadros jóvenes de la organización que
merecen posiciones de avanzada como corresponde a la dinámica propia de los
partidos políticos.
Las asambleas de las UBCH deben enfatizar esta condición,
insistir en clarificar el desempeño de
la muchachada en las tareas no solo del partido sino también en la conducción
del Estado. Es la verdadera legitimación del poder popular, nutrir a las organizaciones
sociales con bocanadas frescas de
juventud, salida de las propias entrañas del Pueblo y capacitadas para elevar
el nivel de vida de nuestros compatriotas mediante el ejercicio público eficaz
y el desempeño transparente en todas las acciones que emprendan. Es la fórmula
segura para garantizar la continuidad del legado revolucionario del Comandante
Chávez. Es lo que se denomina el ejercicio real del poder.
La Rochefoucauld, un político y pensador francés sostenía
que no hay algo más intrínsecamente perverso que el ejercicio del poder. Dicho
en criollo una cosa piensa el burro y otra el que lo monta ya que el cúmulo
de situaciones dispares con que se
encuentra el que va a gobernar contribuyen alejarlo de la meta trazada. Basta recordar al finado
Lusinchi con la patética frase de que los banqueros lo habían engañado y le
dejaron la botija vacía o Luis Herrera Campins lamentándose que recibía un país
hipotecado o el grotesco espectáculo de toda la fauna política cuarto
republicana encompinchada con la
burguesía parasitaria para defenestrar a CAP 2 a pesar de que éste les había
sido útil e incondicional.
Esta reflexión nos viene al dedillo en estas horas de
tribulación y de calma aparente por parte de la oposición envalentonada y
guapetona por el apoyo norteño, es decir, un momento crucial al cual debemos
prepararnos para responder de manera adecuada y contundente.
Deberíamos
proceder con la metodología que emplea Defensa Civil para los ejercicios de
contingencias de vaguada o terremotos. Informa a la población, mediante
campañas institucionales, de los planes que pretende aplicar para concientizar a todos los ciudadanos, luego,
con un calendario en mano fija la convocatoria y finalmente procede a ejercitar a todos los habitantes. Es la única
manera de controlar la situación y evitar daños irreparables.
Insisto en que los cuadros jóvenes del Partido requieren
atención especial sobre todo en esta etapa crucial para el movimiento
revolucionario. Los compañeros con vastas experiencias en el campo político son
responsables de la formación de nuestra
juventud, deben constituirse en docentes y guías dentro de la organización y
prepararlos para el obligado relevo generacional.
Contamos con el oportuno y privilegiado legado del
Comandante Eterno. Fresco y vigente. Es necesario aprovecharlo y llevarlo a la
práctica con el mismo asombroso olfato político que él poseía. En ello nos va
la vida y el futuro de la República Bolivariana de Venezuela. La guerra civil
española entraña duras experiencias que debemos evitar.
Entre ellas, el asedio
a Madrid por parte de los franquistas. Para levantar la moral la dirigente
comunista Dolores Ibarruri, que asombraba por su temple, lanzó la desafiante
frase: ¡No pasarán! que enalteció a los sitiados republicanos lamentablemente
la derecha pensaba otra cosa simplemente asaltó y conquistó Madrid.
Seguimos adelante

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