Columna de Pablo Aure.
¡Hasta cuándo!
Chávez vive, la peladera sigue.
Solo en Venezuela y con gobernantes
como los que tenemos, un mensaje de un imitador puede causar tal revuelo que
hasta el mismísimo Presidente de la República dedica tiempo a comentarlo en TV
y a señalar como presuntos implicados a notables humoristas. En efecto, por las
redes sociales se ha difundido un supuesto mensaje de voz en el que se imita
casi a la perfección la voz del difunto Chávez, quien -según- habría enviado un
mensaje con un teléfono prestado a su hermano Adán, diciéndole cosas como las
que se tratan entre hermanos: ¿Cómo está la vieja y el viejo? Pero también se
refiere en la nota a los traidores, sin mencionarlos, diciendo que esos
traidores están dentro de las filas de ellos mismos ( http://t.co/2An0hsbI21).
Pues bien, ese mensaje jocoso, propio
de los venezolanos, molestó tanto a Maduro y a Cabello que el sábado en un acto
público, el presidente de la Asamblea Nacional responsabilizó a J.J. Rendón a
quien catalogó como “mal nacido” con la consabida amenaza de que será alcanzado
por la justicia. Por cierto, me imagino que la misma justicia que ha sido
incapaz de castigar a los responsables de tantos hechos de corrupción de la
“revolución” y la que condenó a Simonovis y a Afiuni. Maduro por su parte acusó
a la “derecha fascista”, señalando como posibles autores a los humoristas
Rolando Salazar y a Emilio Lovera.
Pobre país, gobernado por gente como
ésta que no se ocupan en resolver los verdaderos problemas de la nación, como
la inseguridad, la escasez y la inflación, sino de perseguir y pretender
acallar las voces del humor, que tanta falta nos hace para mitigar el dolor que
nos inflige la plaga vestida de rojo.
¡Vaya preocupación de quienes
gobiernan! Un chiste los distrae, pero a la vez buscan que el pueblo se
distraiga con ello y se olvide del tráfico de drogas evidenciado con la autoría
de altos funcionarios del Estado.
En lo particular no tengo dudas de
que en verdad, como ellos dicen, Chávez vive. Su legado está vivito y coleando.
Lo que hoy padece Venezuela es producto de los trastornos de personalidad del
muerto adosados con ideología comunista para ensalzar y soliviantar el
resentimiento. Maduro no tiene fuelle, ni mucho menos inteligencia, para
sacarnos del hueco donde nos metió su causante.
Con personas como Maduro en la
presidencia, ni los chinos apuestan al futuro de Venezuela. Ellos, que nada
tienen de tontos, saben que estamos en los estertores y no accedieron a dar el
préstamo solicitado por Nicolás.
Hambre cero
Nicolás Maduro insiste en atribuirle
la culpa del desabastecimiento a los medios de comunicación, pues según él, la
población realiza “compras nerviosas” por una supuesta guerra psicológica
orquestada desde los medios de comunicación. Lo mismo con el tema de la
inseguridad, la electricidad y la economía. Dijo todo esto al tiempo de exponer
que el Gobierno desarrollará un proyecto que ha denominado “hambre cero”, el
cual se concretará en el año 2019. O sea, el pueblo tendrá que aguantar seis
años pasando hambre ¡Ay Maduro que mal te veo. Si no te avispas pronto estarás
en el suelo!
Ni adobado
Como dicen en el pueblo: “Maduro ni
adobado culmina el período presidencial”. Es un secreto a voces. Todo el mundo
habla de lo frágil que está el Gobierno. Por lo menos revocatorio seguro le
sale. Aunque se siente algo parecido a lo que percibíamos en 1989 con el
caracazo o, en 1992 cuando el hoy occiso se alzó. A los rojos se les acabó la
mantequilla y ya nadie les cree los cuentos de una conspiración en marcha.
Están al descubierto.
Ayer leí con mucha atención “Tiempo
de palabra” de Carlos Blanco en El Universal; casi finalizando su artículo
escribió una frase que comparto plenamente: “huele a tempestad”.
Ni el más recalcitrante de los
otrora chavistas duda de que este mamotreto gubernamental es insostenible.
Indefectiblemente vendrá una transición. El asunto es quiénes la asumirán y de
qué manera la ejecutarán. Pienso, que será un ala roja, y que por ahora podamos
pensar que son leales al chavismo, los encargados de ponerle el cascabel al
gato. No tenemos por qué subestimarlos a todos, algunos de ellos razonarán y
actuarán.
El recule opositor
Ni sueñen que Capriles o Henri
Falcón puedan liderar una transición. Ellos ya demostraron que carecen de
coraje para asumir posiciones firmes en momentos difíciles. Recularon en abril
después de haber anunciado fraude electoral. Se acobardaron y prefirieron
atrincherarse en sus gobernaciones y dejaron al pueblo alborotado y poniéndonos
en la acera del frente a quienes queríamos salir a protestar. Hace poquito
Henri Falcón llamó a los venezolanos a que dejáramos a un lado el tema ese de
la nacionalidad o la ilegitimidad del Presidente, como si tuviera poca
importancia que en un país sea respetada la Constitución.
Contra este tipo de gobiernos, las
posiciones cómodas se pagan muy caro. Y lamentablemente los “fiadores” somos
quienes tenemos que responder por las omisiones de cumplimiento de nuestros
líderes.
Probablemente si Capriles no nos
hubiese mandado a tocar cacerolas, la transición ya estuviera en marcha. Que se
entienda bien, no es un reproche iracundo. Solo digo que aunque tenga mucho
carisma no está a la altura de lo que viene. Quizá luego de la transición
juegue un interesante papel, pero por lo pronto que siga jugando carritos.
¿Golpe o salvavidas?
No faltarán quienes se den golpes de
pecho argumentando la defensa constitucional, a pesar de ver todo lo que está
pasando. Sacar a Maduro de la presidencia es lo mejor que le puede suceder a
nuestro país. Esto, debo confesarlo, no lo lograremos sin el apoyo militar, así
sea mediante un revocatorio o provocar la renuncia presidencial. Acepto el reto
de ser llamado golpista, si les da la gana, pero prefiero ese calificativo al
de pasar a la historia como un cómplice silente de los desafueros de esta
nefasta época. Tengo fe en que de esto saldremos. No sé si en algún momento
cuente o escriba en esta misma columna la historia de la salida ni la manera
como saldremos. Pero estoy seguro de que estamos mucho más cerca de lo que
algunos piensan.
Mensaje a García
Ya basta de seguir jugando el juego
de estos bandidos que han tomado por asalto a Venezuela. Tenemos que llamar por
su nombre lo que vivimos y la manera como podemos zafarnos de esta plaga.
Repito, basta de miedos. Que nos digan golpistas o terroristas. Pero si
queremos patria (eso que ellos han destruido) tenemos que luchar por ella, sin
temor a los calabozos, o a las desapariciones. Se lo digo desde esta columna:
hablen claro y déjense de romanticismo. Estamos gobernados por gente sin
escrúpulos. Tiendan puentes con los que ustedes crean puedan entender de lo que
escribo aunque estén en el Gobierno; por favor díganle que todavía tenemos
tiempo de salvar a Venezuela y que ellos seguirán por algún tiempo más. No hay
otra salida sino con parte de ellos, en roles de mando en el futuro inmediato.
No veo a Capriles ni a Falcón. Los veo a ellos mismos pero con un cambio de
rumbo para entregar el testigo a otros líderes democráticos que quizá, hoy, no
los avizoramos.
@pabloaure

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