COLUMNA DE
CELIO CELLI G.
Umbral XXI
7 PLAGAS DE CARABOBO
Celio Celli G.
I
De primer estado industrial de Venezuela
con elevados índices en la calidad de vida colectiva en tiempos de la
democracia, fue decreciendo por la
ineptitud de aquellos que aplicando la
alegría goebeliana crearon el espejismo del Carabobo paradisíaco, que
nos empujó al fondo rojo, rojo y
miserable de este barranco.
Los habitantes nacidos o no en
Carabobo son víctimas, hoy y desde hace más de veinte años, de malos y
`peores gobiernos, unos ofrecieron
convertirlo en el estado- paraíso de Venezuela
fuente de la alegría, sólo que la
promesa fue una oferta engañosa envuelta
en atractiva publicidad y en deslumbrante maquillaje “bien bonito”, más
no se atacaron las carencias de los
carabobeños.
Luego el pueblo, frustrado por tantos falsos positivos, escuchó el discurso socialista y revolucionario que
ofrecía el mar de la felicidad y se
cambió al color rojo rojito, pero muy
poco duraron los sueños de futuro en la
casa del pobre y nuestras avenidas,
calles y caminos comenzaron a exhibir el
tétrico color sangre, germinando de la
desidia las 7 plagas que vienen
azotando despiadadamente al territorio carabobeño: Veamos, primeramente, la escasez
de los productos básicos para
la alimentación y garantizar la calidad de vida a todos los habitantes.
II
Un desabastecimiento causado por la ineptitud del régimen que prometió el mar de la felicidad
y le
da la mala plaga de la escasez cosechada en la agricultura de puertos. Los estudios económicos serios en el seguimiento estadístico otorgan a esta
carencia un nivel del 30%. Y en ese orden siguen los servicios públicos a los
que tenemos derechos y por ellos pagamos: El
agua se distribuye sucia y con mal
olor, razones que sustentan la demanda intentada por la Fundación Movimiento
por la Calidad del Agua, contra el Estado Venezolano, iniciativa que
respaldamos desde este Umbral, por su sentido humano y colectivo.
La Inseguridad; figuramos entre los primeros
estados del país en incidencia
delictiva. Los apagones o cortes continuos del
suministro eléctrico generan enormes pérdidas a los procesos productivos y daños a los
artefactos de la familia carabobeña. La
salud pública en materia asistencia acusa
cada día un mayor deterioro y esto estimula el crecimiento exponencial
de las enfermedades, por ejemplo, la incidencia del dengue. En lo que va de
2013 se han reportado 2075 casos en
nuestro territorio y en consecuencia
somos el tercer estado en incidencia de este mal: Lara (140), Mérida
(123), Carabobo (114), y Aragua (101). Estas cifras corresponden a la primera
semana de septiembre 2013.
III
La ineptitud de este régimen
presente en sus distintos niveles de
gobierno, en cuanto a la prestación del servicio de aseo urbano y domiciliario,
sus principales ciudades están convertidas en montañas de basuras y desperdicios contaminantes,
donde miles de millones de ratas y otras alimañas dañinas para la salud humana
mantienen sus lúgubres nichos. De nada
ha servido el impulso inicial con el cual arrancó el gobierno regional de
Ameliach, carabobeño en quien se depositó la confianza de la mayoría, pero que
se nota opacado ante el desastroso gobierno brindado por otras instancias de
gobierno, léase nacional, municipal, local, comunal y administración
descentralizada.
Y para cerrar el comentario de hoy,
deje para el final a la mala plaga del desempleo. Según las cifras publicadas
por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) nuestra entidad tiene
una población económicamente activa de 744.771, con un alto porcentaje
como desempleada o subempleada, pero con la venia de ustedes, lo comentaré en
la próxima edición de “Aquí y Ahora”.
Creemos que si hay una salida para Carabobo y Venezuela, equidistante del
liberalismo salvaje e inhumano, pantallero y corrupto que gobernó a Carabobo
desde la década de los 90 y por más de
18 años, y el actual régimen socialista-cubano, una fórmula de centro democrático con marcado acento progresista, humanista,
eficiente y pulcro en el manejo de los dineros públicos.
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